Imagen personal e intención de voto

Viendo unos videos del programa de Wyoming “El intermedio”, que se emite en la Sexta. Alucino con su sección “Lo Vota” “NO lo vota”, en la que ciudadanos de la calle, tienen que buscar a otros ciudadanos al azar, con una determinada intención de voto y acertar en función de su apariencia.

Lo mejor, es que los concursantes, fijándose solo en la indumentaria, aciertan 7 de cada 10 veces. ¿Realmente somos tan previsibles?.

¿Será que un votante del PP, nunca jamás llevaría un pañuelo palestino y rastas?, o ¿una militante de Podemos con americana y mechas rubias? jajaja, la verdad cuesta bastante de imaginar.

Pero a mí personalmente, me gustaría ver en los partidos, sobre todo aquellos que quieren ser más de centro, candidatos más heterogéneos. Que no se pudiesen clasificar por su indumentaria, sino por su discurso.

Recuerdo cuando Podemos irrumpió con fuerza en el panorama político y Pablo Iglesias decía, más o menos: “Que su intención era poder ganarse el voto del ciudadano honrado que vota al PP”.

Y yo lo que me atrevería a sugerirle, es que fichara a una pija rubia, vestida de Zara, salida de un barrio obrero. Con un discurso de izquierda más suave.

No imagino ni de broma, a Casado fichando a alguien de color, con rastas, por muy cuidadas que las llevara. Tal vez sea por la “aporafobia”, que parece haber entre sus votantes.

¿Sería bueno para ganar una influencia mayor sobre la población?, o por el contrario, se perdería su discurso, confundiría a los seguidores y en vez de atraer a más gente, la perdería?.

Es más probable, que sucediera esto último. Lo cual me parece una lástima, porque lo bonito de una sociedad democrática, es la diversidad.

Que gente de ideología de izquierda y gente de ideología de derechas, se mezclen, intercambien un café y opiniones.

Gente que pueda escuchar y ponerse en el lugar del otro. No grupos monocolor, en la que los discursos se radicalizan, para afianzarse en posturas unilaterales.

Y haya una política menos instintiva, en favor de una política que integre a todos y sea más coherente con el bien común.