1-O un año después

España, 1 de octubre de 2017. El mundo entero observa cómo un gobierno europeo renuncia a la política e intenta arreglar una crisis territorial por la fuerza. Pero.

¿Qué ha pasado en Cataluña?

Retrocedamos al año 2005.  El Parlament de Catalunya aprobó un nuevo Estatut de Autonomía, que sustituía al de 1979.

Ese nuevo Estatut, con algunas modificaciones, también fue aprobado en 2006 por el Parlamento español y por el pueblo catalán en referéndum.

Parece que la nueva norma no contentó al Partido Popular. Mariano Rajoy, que en aquel momento aún estaba en la oposición, puso urnas por toda España para recoger firmas contra el Estatut catalán y lo recurrió al Tribunal Constitucional, que lo recortó hasta dejarlo casi igual que el de 1979.

Esto no sentó muy bien en Catalunya. Posteriormente y ya en el poder, la actitud del gobierno de Rajoy ante el avance de la crisis territorial ha sido siempre la misma: rechazar cualquier tipo de diálogo y dejar que fueran los jueces los que resolvieran un problema que es únicamente político.

El resultado fue que cada año había más y más catalanes independentistas. Nadie ha contribuido más que Rajoy a que Cataluña se quiera ir de España.

En realidad, casi todos los países tienen alguna región que quiere separarse. Sin embargo, ninguno tiene un mecanismo legal para responder ante esto.

¿Por qué no permitimos el referéndum en cataluña?

En principio, suena bastante justo ¿verdad?. Pero imaginad este escenario. Imaginad qué pasaría si el 60% de los catalanes elije separarse de España. Sin embargo, el 60% de los barceloneses quiere quedarse

¿Qué haríamos en este caso?. Si Cataluña se independizara, entonces la mayoría de los barceloneses estarían viviendo en un estado nuevo en el que no se sienten identificados.

¿Qué derecho tienen el resto de los catalanes para imponer sus condiciones a los barceloneses?. Como veis es algo mucho más complicado de lo que parece. Y eso explica que, a lo largo de la historia, la independencia haya generado tantísimas guerras.

El derecho a la autodeterminación está en la Carta de las Naciones Unidas pero nadie lo ha desarrollado. La idea, en ese momento, era no poner independencia total pero sí descentralización.

Tras la declaración unilateral de independencia. La aplicación del artículo 155 de la Constitución. El encarcelamiento de muchos de sus líderes. Y la radicalización de ambos bandos. Parece haber llegado a un punto de no retorno donde el diálogo se hace complicado.

Por el momento Cataluña no ha recibido ningún tipo de reconocimiento internacional, con la mayoría de líderes en el mundo apoyando a España.

Entonces, en la realidad:

  • ¿podría Cataluña funcionar como un país independiente?
  • ¿Y cómo se vería ese país?

Bueno, con aproximadamente 7,5 millones de personas, ocuparía la posición número 21 en términos de población en Europa, sobrepasando a Bulgaria Basándonos en su PIB (producto interior bruto), tendría una economía de un tamaño similar a la de Portugal. Su capital sería Barcelona, su bandera sería la llamada L’Estelada Blava y su idioma oficial sería catalán

Hay muchas cosas que ya sabemos, pero también hay mucho que NO. Por ejemplo:

  • ¿Tendría Cataluña su propio ejército?
  • ¿Se unirían a la OTAN?
  • ¿Qué moneda usarían?
  • ¿Tendrían algún tipo de control en sus fronteras?
  • ¿Cuáles serían sus políticas de visado?
  • ¿Tratarían de unirse a las Unión Europea?

Etc Etc Hay muchas preguntas que no han sido respondidas Como una nación independiente, Cataluña podría enfrentar diferentes tipos de dificultades

El problema más inminente sería probablemente el reconocimiento internacional. La comunidad internacional no reconocerá una Cataluña independiente, a menos de que esta fuera aprobada por España, y eso es algo que no pasará en el futuro cercano.

Así que sin reconocimiento internacional, la recientemente declarada república será incapaz de unirse a la ONU, la UE, o a cualquier otra organización internacional.

Todas estas preguntas, y más, van a tener que ser abordadas, y es imposible saber si Cataluña va a poder mantener la fuerza de su economía, como una nación independiente. Ahora, la cuestión de si debería ser reconocida como un país independiente es difícil, y se pueden formular argumentos para ambos bandos.